Niños de Dios

¡Hola chicos!

Este mes estamos hablando sobre las obras de la carne. En un mundo sin valores, perturbado y confuso en que estamos viviendo hablar de las obras de la carne es algo bien actual.

¿Ustedes saben cuáles son las obras de la carne? Son muchas.

Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas. En cuanto a esto, os advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”(Gálatas 5.19-21)

Cada una están relacionadas al carácter, a la postura delante de la vida de los otros y a los sentimientos.

Ustedes, como todo ser humano pueden realizar cualquiera con naturalidad, como enemistades, celos e iras…Como es fácil sentir celos cuando nos sentimos dejados de lados, como es fácil airarse osea perder el control y hablar o hacer cosas sin pensar contra alguien que nos hirió. Como es fácil enojarse con alguien que nos ofendió, ¿cierto?

Para no vivir guiados por los sentimientos, por sus emociones y deseos, ustedes precisan usar la inteligencia, aceptar la dirección de Dios y andar a su lado preguntando: ” Dios, ¿qué hago ahora con esa persona que es tan difícil  de convivir?; Dios, ¿ cómo lidio con ese celo que me hace sentir pequeño y despreciado?”.

Cuando se acercan a Dios, salen de Su presencia curados y aprenden a vivir en Espíritu.

¡Hagan su elección!

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